Una noche más. Un inconsciente con tu imagen, un tórax que no aguanta más. Y es que "...está tan sensible que no puedo ni hablar de ciertos temas..."
Otra vez a siete cuadras de tu casa y coexistimos tan paralelamente que ya no sé como encontrarte.
La puta madre! quiero mis dieciocho, esto de andar entrando por lástima a los lugares no lo soporto más.
El frío me llama, abrir la puerta de la heladera y tomar una botella un Viernes a la noche, particularmente este Viernes a la noche, no sería nada extraño, no sería nada malo, no sería nada que pueda contarle. Telefonear-te para contar-te es-te tipo de cosas, sería más que tema de locos. Y después de todo, ¿no estoy loca? ¿no te extraño tanto que sigo sangrando?. Y el filo siempre ahí, en el borde, y la noche en una bañera llena de agua, y mi cabeza sumergida vaya a saber por qué parte, pero te-lefonear-te no puede ser posible, no si se trata de involucrarte a vos, sí si se trata de cumplir el papel de idiota una vez más.
Llega ella y juntas nos vamos a limitar nuestra conciencia!
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