Y ¿a quién le importa si estoy con ganas de escribir?
Tengo unas ganas de tomar café que me están matando! bueno, algún día debería ser menos dramática pero esto de la falta de café me pone así. Estos pocos movimientos que pueden observarse desde la ventana son aburridos y monótonos. La televisión cada día aburre más por su poca variedad y pésima calidad. Este día gris, celeste y poco amarillo saca lo cursi afuera. Las despedidas me gustan a veces, cuando el regreso será lindo. Escucho risas desde el comedor pero no me quiero asomar a mirar. Estoy feliz y loca de vez en vez.
miércoles, 19 de enero de 2011
sábado, 15 de enero de 2011
Quizás no esté en uno de mis mejores momentos para escribir, tengo un gran estado de ebriedad y cabe aclarar que no se debe al consumo de alcohol. Supongo que será producto del viaje de Gesell, lugar del que a veces se hace difícil regresar, hasta mi diaria rutina. A esto se agregaría un día de encuentros con amigos de siempre que no casualmente veo.
Pese a mi gran cansancio y mis ganas de irme a dormir hasta quién sabe cuándo, siento la necesidad de dejar escrito lo que el 15 de Enero de un año prometedor de grandes felicidades y transiciones como es el 2011, siento.
Me fui de acá sabiendo que me esperaban lindos días pero sin buscar más que la paz que siempre se necesita y rara vez alcanzamos en un lugar como es la Ciudad de Buenos Aires, volví con más que tranquilidad y recuerdos. Volví con muchísimas ganas de nunca más dejar de ser quién soy con tal de fingir emociones que considero faltantes y muchas veces necesito para seguir adelante.
Aunque me fuercen yo nunca voy a decir que todo el tiempo por pasado fue mejor, MAÑANA ES MEJOR.
Bienvenido sea todo esto.
Pese a mi gran cansancio y mis ganas de irme a dormir hasta quién sabe cuándo, siento la necesidad de dejar escrito lo que el 15 de Enero de un año prometedor de grandes felicidades y transiciones como es el 2011, siento.
Me fui de acá sabiendo que me esperaban lindos días pero sin buscar más que la paz que siempre se necesita y rara vez alcanzamos en un lugar como es la Ciudad de Buenos Aires, volví con más que tranquilidad y recuerdos. Volví con muchísimas ganas de nunca más dejar de ser quién soy con tal de fingir emociones que considero faltantes y muchas veces necesito para seguir adelante.
Aunque me fuercen yo nunca voy a decir que todo el tiempo por pasado fue mejor, MAÑANA ES MEJOR.
Bienvenido sea todo esto.
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