lunes, 21 de febrero de 2011

Caminar una vez más aquellas calles, tener una vez más la expectativa de mirarte, ser absurda en absoluto. Romper de una y buena vez la linea que divide tu vida y la mia, dejar de ser tan para-lelos, desencontrados por demás y acariciarte el pelo. Merendar una tarde fría y nublada, ir al cine, caminar por Florida: un café, una película, un ramo de flores. Ramo de flores-película-café. Cambiar el mundo, pintar paredes, descubrir nuevos colores, manchar remeras, mirar atardeceres, venerar crepúsculos, escribir cartas sin destino, tirar una botella al mar, encender velas y mirar llover hojas de otoño.

sábado, 19 de febrero de 2011

Hoy no quiero ponerme cursi por sobre mis principios naturales, pero estoy destinada a estar cursi porque soy cursi, porque te quiero, porque me gusta tanto la palabra cursi y afuera está nublado pero no cae ni una gota y la mayoría parece haberse refugiado en las cursilerías, habrán decidido aprovechar toda esta escenografía de Sábado por la tarde con día gris tanto como yo. Todo hace referencia a mi madrugada 17, qué casualidad, justo 17. Estas coincidencias me dan qué pensar. Ay como te extraño, ay qué día más aburrido, ay parece Domingo. Oliveira es patológicamente sensible a la imposición de lo que lo rodea, del mundo en que se vive, de lo que le ha tocado en suerte, para decirlo amablemente. En una palabra, le revienta la circunstancia. Más brevemente, le duele el mundo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Mi locura puede ser verde, puede ser roja, puede ser azul, puede ser un arcoiris. Entonces lloro o como o grito o golpeo y te busco, te busco solución. Esta vez te vi ahí, tan cercana y tan exacta como dos y dos son tres. Me aburrió todo este espectáculo de segunda, me aburrió toda esta cursilería sutil, no me impactan tus aires de demencia ridícula y vulgaridad y me duele tanto el golpe en la mano.

martes, 8 de febrero de 2011

Caída libre para dos

No puedo confiar, no quiero confiar. No sé qué será todo esto, no puedo entender cómo va a seguir. Desde un principio me propuse pensar menos y sentir, no vivir en lo que va a ser sino en lo que es. Hoy, días después, me encuentro perdida y sin poder concretar todo aquello que en algún principio me dije y que hoy cuesta infinidades. Yo tenía un plan, pero ahora no lo tengo más, y no sé que hacer. Sólo sé que quiero quedarme acá, sólo quiero estar acá con vos el mayor tiempo que pueda, sos lo único que me importa, estoy intentando descubrir qué hacer, pero no sé, no tengo la menor idea de cómo descubrirlo porque necesito que me lo digas. Necesito que me lo digas, ¿sí?. Aaaaaaaaay cuánto quiero y cuánto tengo y no lo sé ver.

lunes, 7 de febrero de 2011

Tendría que llorar, o salir a matar.



Hoy no hay ganas de nada más que salir a matar, y tómenselo literal como yo me lo tomé. Hoy no hay drama ni acting, hay circo y del que te gusta. Yo me siento totalmente fuera de él, claro, de tu c-i-r-c-o. No me convence, no me entusiasma, ni tampoco me encanta tanto como a vos, para nada, en absoluto, aunque eso quisieras. Sos una película en canal trece algún viernes, sos tan demencial que me hacés reír, sos el circo sin arte.
La parte de llorar mejor la niego por un rato.
Lunes nublado. Atracón. Odio. Te quiero

jueves, 3 de febrero de 2011

Ahora que te vi, ahora que te soñé, ahora que puedo pensar aunque no quiera pensar, ahora que sé que sos más de lo que esperaba, ahora que me me considero una de las minas más absurdas, ahora te digo que te quiero.

Pinto y leo, dibujo y escribo y pienso... Volví mal. Porque no estoy bien, tengo problemas, hay veces que hay que hablar con sinceridad, che. No sabemos qué es lo normal, pero no tengo dudas de que normal no soy. El masoquismo es casi mi hermano. Pienso, pienso, pienso... no pienso y hago muchas cosas y la razón termina vaya a saber dónde. Ahora viene la parte en que no entiendo nada.