La suciedad de tus deseos apestan, las cosas son claras:
no quiero a c o s t a r m e con vos.
Quiero ser sincera, directa, poco sutil hoy.
Todo empezó con tal frialdad que casi se me hacía imposible acercarme lo más mínimo. Pero bastó con que tomes mi mano, bastó una mínima caricia para hacerme sentir todo aquello que nunca he podido explicar y que hoy tengo ganas de sentir una vez más.Cara a cara, con los ojos cerrados, recostados, en el momento perfecto para decirte que, para serte lo más sincera posible, te quiero. Yo no puedo enloquecerme de amor, mi amor.
-Esto está mal, yo no puedo, no con vos...
No puedo hacer más que quererte por ahora y si con eso no-te- basta, con otra será.
domingo, 29 de agosto de 2010
miércoles, 25 de agosto de 2010
No quiero cambiar mi sombrero porque lo aprecio demasiado y porque me costó encontrarlo tan hecho a mi medida y porque entre la diversidad resaltó y me gustó.
Este giro es de 90º nada más, che. Ahora paso horas leyendo algún buen libro (sabio de inspiración) o comiendo un par de facturas rancias traídas andá a saber de dónde o tomando-me una Coca Cola light después de haber consumido unas cuantas calorías de más mientras pienso en ir a la plaza a tomarme algún buen mate o algo por el estilo.
Lunes por la madrugada.
Que no te importe un ca- rajo, así esta más bueno. Los hombres vienen, tu usan y te tiran como forro a las 10 de la mañana.
Este giro es de 90º nada más, che. Ahora paso horas leyendo algún buen libro (sabio de inspiración) o comiendo un par de facturas rancias traídas andá a saber de dónde o tomando-me una Coca Cola light después de haber consumido unas cuantas calorías de más mientras pienso en ir a la plaza a tomarme algún buen mate o algo por el estilo.
Lunes por la madrugada.
Que no te importe un ca- rajo, así esta más bueno. Los hombres vienen, tu usan y te tiran como forro a las 10 de la mañana.
martes, 3 de agosto de 2010
No se lo diría nunca, que su nombre me llegaba como los perfumes que atraen y repelen a la vez, como la tentación de acariciar el lomo de una ranita dorada sabiendo que el dedo va a tocar la esencia misma de la viscosidad. Cómo decirlo a nadie si tú mismo no podrías saber que la mención de tu nombre, el paso de tu imagen en cualquier recuerdo ajeno me desnuda y me vulnera, me tira en mí misma con ese impudor total que ningún espejo, ningún acto amoroso, ninguna reflexión despiadada pueden dar con tanto encono; que a mi manera te quiero y que ese cariño te condena porque te vuelve mi denunciador, el que por quererme y ser querido me despoja y me desnuda y me hace verme como soy.
Y te amo tanto que no puedo despertarme sin amar
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)