Ayer fue un día muy atípico en mi vida, un día que estoy segura que jamás voy a olvidar. Hoy no me queda más que agradecer por todo aquello que me dejaste y que siempre va a quedar dentro de mí. Sí, puede sonar medio cursi (como de costumbre) pero con este tipo de cosas soy así.
Me acompañaste en los mejores momentos de mi vida, tal vez como nadie pudo. A tu manera me adoraste tanto como yo y me diste el cariño que necesité para ser la feliz persona que hoy puedo asegurar que soy y que siempre esperaste que fuera.
Nunca te escribí una carta, y por ahí tampoco te dije el gran valor que para mí tenés, pero espero que sepas lo mucho que te quiero y lo muy agradecida que estoy de que hayas formado parte de mi vida.
Yo no me olvido de todo lo que me diste, te lo digo con una mano en el corazón [te amo hasta el cielo abuela, hoy y siempre. 12/12/10]
No hay comentarios:
Publicar un comentario