miércoles, 24 de noviembre de 2010


Yo sí que te leí al revés. Será por eso que te pienso y se me viene de repente un nudo del color de tu voz a la garganta y esta sensación de mariposas tristes, de mariposas que extrañan y se preguntan por qué, por qué el tiempo afuera y para vos parece correr y en este nosotros que me quedé, en esto que soy yo y también sos vos, todo se paró. Qué hago en esta habitación en días de primavera entre estas cuatro paredes de recuerdos, de infinitas sensaciones y qué hago hablando de mariposas y de amores y qué difícil es ser un yo sin un vos.
Pasábamos todo el día tirados en la cama, el tiempo maldita daga lamiéndonos los pies. Brillaba era una perla y nunca hacía nada, después dijo que me amaba y se hundió la gillette.

Narigon del Siglo, yo te dejo perfumado en la esquina para siempre

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