sábado, 6 de noviembre de 2010

Fin de semana complicadito, sobre todo cuando un Sábado por la noche se te da por la cursilería, creo que me acordé que tengo corazón. Día lo suficientemente largo como para decir que estoy ex-hausta. Martín, te vi en el cumpleaños de mi prima, estás tan tierno como siempre.
A 3 meses de la locura, cuánta abstinencia. Qué pendeja obesiva eh, y cómo la tengo con las fechitas estas que no dejan de carcomerme lo poco que me queda. ¿Desde cuándo creo en las señales? para variar, para contra-decirme un-poco, todo pasa por algo, mi vida está llena de señales a seguir, está llena de matices y pocos negros, pocos blancos y todo esto que me hace tan feliz y todo esto que me está matando.
Pero ya no te puedo hablar de esas cosas, digamos que todo se acabó y que yo ando por ahí vagando, dando vueltas, buscando el norte, el sur, si es que lo busco. Si es que lo busco. Pero si no lo buscara, ¿qué es esto? mi amor, te extraño, me dolés en la piel, en la garganta, cada vez que respiro es como si el vacío me entrara en el pecho donde ya no estás.

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