- No va a faltarle aquí algún loco de amor que le de la oportunidad un día de estos.
Y sólo al decirlo cayó en la cuenta de que entre los incontables suicidios que recordaba, aquel era el primero con cianuro que no había sido causado por un infortunio de amores. Algo cambió entonces en los hábitos de su voz.
-Cuando lo encuentre, fíjese bien- le dijo al practicante-: "suelen tener arena en el corazón".
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