lunes, 28 de diciembre de 2009



Viernes crepuscular. Algunos centavos pasaron de las siete de la tarde.
Es el momento propicio para los suicidios .
Viernes en horas del crepúsculo y domingos a partir del atardecer.
Las estadísticas (bastante truchadas y poco creíbles en la Argentina) vienen acumulando registros donde la mayor cantidad de suicidios se producen en esas dos instancias de viernes y domingos, más que en el resto de la semana.
Un disparo en la sien, un salto al vacío, un accidente automovilístico....

Ahora, mi pregunta es:
¿Creerán quienes emplean este método que el sentimiento de culpabilidad (en el tema del suicidio) es trasladable a los confines ignotos erigidos en las entípodas de la vida? /:

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