jueves, 31 de diciembre de 2009

A ellos, que nos miran desde la tribuna más alta...

"Dale para adelante sin prevención, que esta
noche el gran premio espera por vos. No pienses en futuros lamentos, sólo escuchame y dejate llevar... no es hipocresía, es ocultar la verdad". Dijo uno de ellos mirando al cielo.
Manipulados por la adoración, uno que otro conciente... se subieron al tren de ida que pasó por aquella estación; ¡qué poco puede admirarse la inteligencia de un ser humano!
El cianuro inundó el alma de los pasajeros, que olvidaron el retorno en algún viejo envase...
nublados de su propia conciencia eligieron el rumbo incorrecto y ahora ¡Los caretas una vez más pretenden citar la paz!
Tragedia en sus miradas, el fuego recorre célula por célula hasta adueñarse de los seres por completo... y a mi no me queda más que velar por estas malas costumbres de mi raza.
A cada uno le caben responsabilidades pero... ¿quién sanará su dolor?
Una vez más la hipocresía pudo a la verdad, el infierno esa noche ardió más que nunca esperando la llegada de aquellos culpables que eligen una vez más venderte una careta en vez de mostrar su verdadera identidad.

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