domingo, 10 de octubre de 2010

Dos meses atrás mi corazón desbordaba de felicidad, descubría sentimientos totalmente nuevos, te quería, te necesitaba. Hoy, dos meses después, como diría Andrés: "la moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor otra vez". Y te recuerdo, y te espero, pero ya no te necesito para ser feliz.
"Una vez hace tiempo, yo me enamore y fui tonto como pude haber sido feliz. Si perdí toda fuerza para resistir, eso fue cuando te vi".

Viejo Andrés: sos tan especial que me hacés volar
Nuevo Andrés: tu superficialidad me provoca nauseas

Y bueno, resulta impactante prender la televisión y encontrarte con un videoclip de Andrés junto a Pablo Lescano y Emanuel Horvilleur. Sobre todo la relación Andrés-Lescano no está para nada buena. A eso había que sumarle una serie de situaciones previas no tan buenas tampoco. Como andar un Sábado a las 12 a.m con uniforme de colegio (que para variar ni me pertenecía), el pelo para cualquier lado, y una cara de: "estoy destrozada, esta puta noche que no me dejó dormir" ,que la gente te mire pensando que te confundiste de día o andá a saber que otras falacias típicas que se inventan.Esperar el colectivo un par de minutos (unos cuantos) mientras el de atrás te dice que tenés la mochila abierta y una vez que llega sentarme,porque el viaje me relaja, me hace pensar y cuando vuelvo a caer me pregunto: ¿en qué carajo estoy pensando?. Pero esta vez mis pensamientos no eran como de costumbre, esta vez estaba pensando cómo carajo le iba a decir al chabón de al lado mio que se despierte cuando tenga que bajarme, cómo carajo decirle que se deje de dormir y dejar caer su cabeza sobre mi hombro, cómo carajo decirle que si me hubiese podido correr o si el colectivo fuese flexible ya no estaríamos tan cerca.
Chau dormilón, hola ...
No quiero quedar como una xenofóbica discriminadora ni mucho menos, pero qué mas se puede esperar de un recorrido que comienza en Liniers? Y encima ese olor a fritura típica de ahí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario